Hay un fuego vital en mi interior.Se desliza a través de mis ojos, quemando todo lo que observo. Saboreando, sonriendo. Se expande por mi cuerpo, obligando el movimiento. Debo saltar, correr, aplaudir. Hacer de todo antes de morir. Hablar. Reir. Detenerme es perder el tiempo. Hay que ir al ritmo del viento. Y por eso es que camino. Una caja de vino. Porque eso es la vida, una armonía. Una danza de alegría. Una orgía.
Para eso es la energía. Nada mas de entropía. Cada átomo en ebullición. Exaltación. Excitación. Condensándose en mi vista que dirijo hacia el futuro.Hacia una autopista pérdida en el desierto- O entre árboles de otro tiempo. Porque ahí es donde está lo que se busca. Movimiento y fuego. Libertad. La ciudad ya no me gusta. Es encierro y limites. Chocando contra la gente. Aislada entre los muros. Coartado y atado al tráfico de unos cuantos.
Hay un fuego vital en mi ojos, ni el sol lo puede opacar. Es que se que es el tiempo. Ahora. Ya.
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