Hay un fuego vital en mi interior.Se desliza a través de mis ojos, quemando todo lo que observo. Saboreando, sonriendo. Se expande por mi cuerpo, obligando el movimiento. Debo saltar, correr, aplaudir. Hacer de todo antes de morir. Hablar. Reir. Detenerme es perder el tiempo. Hay que ir al ritmo del viento. Y por eso es que camino. Una caja de vino. Porque eso es la vida, una armonía. Una danza de alegría. Una orgía.
Para eso es la energía. Nada mas de entropía. Cada átomo en ebullición. Exaltación. Excitación. Condensándose en mi vista que dirijo hacia el futuro.Hacia una autopista pérdida en el desierto- O entre árboles de otro tiempo. Porque ahí es donde está lo que se busca. Movimiento y fuego. Libertad. La ciudad ya no me gusta. Es encierro y limites. Chocando contra la gente. Aislada entre los muros. Coartado y atado al tráfico de unos cuantos.
Hay un fuego vital en mi ojos, ni el sol lo puede opacar. Es que se que es el tiempo. Ahora. Ya.
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
La vida vista desde un patio
En mi patio hay flores rojas y amarillas. El sol las ilumina. Hay ropa tendida, un par de gatos dando vueltas. Es la estética de lo cotidiando, que de tanto utilizarse y verbalizarse, ha perdido el sabor. Pareciese artificial, quizás una película, pero: Flores, flores, multicolores, ajenas. Breves, eternas. Me recuerdan que mi muerte es inminente. Evidente. Se sabe por mis ojos; el fuego se ha extinguido. En su lugar hay un vacío vidrioso, que sitúo en dirección al cielo, tratando de capturar una nube con la mirada. Desprenderme, alejarme. Planear en el aire. Situarme sobre un árbol y esperar. Confirmar lo que he dicho: el mundo es una mierda pero la vida es hermosa. Perezosa. Deliciosa. Tres acordes y una voz y ya no existe el silencio. Un par de ojos y un suspiro y ya no existe la soledad.
Es evidente e inminente, mi muerte, la muerte. Esos gatos lo saben y da igual. Aún me queda un cigarrillo y hace un rato comí un plato de mariscos. Si. La vida es hermosa y deliciosa.
Es evidente e inminente, mi muerte, la muerte. Esos gatos lo saben y da igual. Aún me queda un cigarrillo y hace un rato comí un plato de mariscos. Si. La vida es hermosa y deliciosa.
sábado, 17 de julio de 2010
Extracto de on the road.
"[...] porque la única gente que me interesa es la que está loca. La gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un '¡Ahhh!'."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
